Filosofía y economía
En Economía impera un paradigma central : la visión neoclásica
Decálogo Psicoeconómico neoclásico
1. Todas las personas tienen necesidades y deseo
2. El hombre es insaciable en lo que respecta a sus deseos
3. El hombre es adquisitivo
4. Todas las personas tienen preferencias y pueden ordenarlas coherentemente
5. Todas las personas están dispuestas a hacer algo para satisfacer sus necesidades y deseos.
6. El hombre es competitivo (o agresivo) antes que cooperativo
7. El hombre trata de minimizar el esfuerzo que pone en satisfacer sus necesidades y deseos ( más brevemente y en gitano : el hombre le tiene asco al trabajo, ¡ay, leré, leré, leré,leré!).
8. Cuanto más se tiene menos se valora cualquier incremento de ello (ley de utilidad marginal decreciente).
9. El hombre se enfrenta constantemente con elecciones y por tanto se ve forzado a tomar decisiones.
10.El hombre es un maximizador: toma las decisiones que más probablemente maximicen su beneficio (o placer o ganancia).
Algunas de las hipótesis del Decálogo parecen verdaderas en particular la 1 y la 5. Pero todas las demás pueden ser cuestionadas, si no totalmente, al menos en parte.
-La insaciabilidad (2), dice Bunge,parece poco común, si no desconocida, en las sociedades preindustriales.
-Tampoco se conoce la adquisitividad (3) en las sociedades primitivas, de modo que debe ser un gusto adquirido antes que innato.
- Hipótesis 4 : Aunque todos los animales ( no solo los seres humanos) tienen preferencias, los psicólogos descubrieron a fines de la década de 1950 y comienzos de la de 1960 que la mayoría de nosotros no somos coherentes en nuestras preferencias.
-Hipotesis 6 : Que el hombre es competitivo antes que cooperativo es simplemente falso.Todos somos a la vez cooperativos y competitivos, y la mayoría de nosotros más lo primero que lo segundo.Exagerar la competencia a expensas de la cooperacion -a la manera de los filósofos dialécticos, los darwinistas sociales, Freud, Konrad Lorenz y los economistas liberales- hace imposible comprender la existencia misma de los sistemas sociales.
-Hipótesis 7 : Tampoco es verdad que todos nos esforcemos por minimizar el esfuerzo, y menos aún que todos naturalmente aborrezcamos el trabajo. El hombre es naturalmente activo y se inventa tareas para mantenerse ocupado cuando se le impide trabajar. Lo que es cierto es que a nadie le gusta hacer trabajo inútil o forzado, o trabajar para beneficio exclusivo de extraños.
-Hipótesis 8 : la ley de la utilidad marginal decreciente es intuitivamente verdadera. Sin embargo, obsérvese que a) contradice el postulado 2 de insaciabilidad; es difícil poner a prueba porque, por definición, las utilidades (valores subjetivos) no son objetivas y , por tanto, no son fáciles de calcular; y c)sería deseable deducir esa ley de leyes concernientes a necesidades y deseos objetivos.
-En cuanto a la hipótesis 9 , es verdad que nos enfrentamos a elecciones y debemos tomar decisiones a cada paso, pero nunca lo hacemos con libertad total. Estamos sujetos a vínculos de diversos tipos, biológicos y sociales -particularmente quienes no somos príncipes ni empresarios, sino esclavos, siervos, amas de casa, presos, obreros no sindicados, desocupados, marginados, soldados o sacerdotes-, ninguno de los cuales tiene la posibilidad de tomar decisiones económicas importantes. Toda la teoría de la elección social (social choice), con sus entretenidas paradojas y sus soluciones y no soluciones se aplica a problemas académicos triviales para los que no se necesita ninguna teoría, pero nos deja en la estocada cuando otros eligen por nosotros , así como en asuntos de vida o muerte.
-La última hipótesis, según la cual el hombre es un maximizador, es quizá la más típica de todas las presuposiciones psicológicas de la economía clásica y neoclásica.También es una de las más viejas -tiene dos siglos- y , sin embargo, ha sido cuestionada sólo recientemente con argumentos metodológicos y empíricos.Ante todo, la conjetura es ambigua porque no especifica si se trata de maximizar la ganancia a corto, medio o largo plazo ( lo cual no es una menudencia, porque todos estamos dispuestos a sacrificar ventajas inmediatas si ello es preciso para alcanzar beneficios a largo plazo o , en algunos casos, al revés). Además , a la hipótesis no le ha ido bien en las pruebas empíricas. Primero, la mayor parte de la gente no se comporta racionalmente en situaciones de elección ; en particular, habitualmente no actuamos de manera de maximizar nuestros beneficios esperados, y a menudo ni siquiera identificamos correctamente las opciones posibles...
Estos hallazgos refutan concluyentemente la psicoeconomía neoclásica y con ello la teoría de la empresa que se basa en ella.
(17/6/2015)


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